La necesidad de un lugar para albergar los diversos eventos culturales en la ciudad de Cartagena de Indias, surgió a partir de la mitad del siglo XVIII. El primer teatro de la ciudad fue llamado el Coliseo, lugar al que se debía asistir provisto de silla, lámpara y refrescos. Posteriormente, en 1904 se creó la junta para la construcción de un teatro para la ciudad, que estuviera acorde con las normas modernas de acústica y comodidad. El sitio elegido para tal fin, fue el lote ocupado por las ruinas de la antigua Iglesia de La Merced, construida en 1625. El proyecto, basado en el famoso teatro Tascón de La Habana (Cuba) fue encargado a don Luis Felipe Jaspe, quien había realizado estudios de Literatura y Filosofía, ejercido como profesor de Matemáticas, Física y Geografía, y se había dedicado a la pintura y a la fotografía. Jaspe además, era arquitecto por afición, más no de profesión. Dentro de sus obras más importantes se encuentran el coronamiento gótico de la Torre del Reloj, el mercado público de Cartagena, la fachada del Convento de San Diego y el parque Centenario.
